Pronto a ser

2022-12-02 19:04:34 By : Ms. Carbon Yan

Es una pieza muy pequeña que prácticamente pasa desapercibida, pero no llevarla puede acarrear unas consecuencias inesperadas.

Ya es más que sabido que mantener la presión correcta en los neumáticos es algo fundamental para el vehículo. No solo porque una presión descuidada pueda originar un mayor gasto, con la cada vez mayor importancia que esto significa, sino también por una imprescindible cuestión de seguridad.

Es cierto que las válvulas de los neumáticos tienen una estructura que es capaz de sellar la salida del aire por sí mismas, pero el tapón, esa pequeña pieza que solo sale a relucir a la hora de inflar las ruedas, también tiene su relevancia. Es más, puede resultar de vital importancia en algunos casos.

La pequeña ingeniería que poseen las válvulas de los neumáticos es de lo más ingeniosa: cuentan con una especie de aguja llamada obús, que se mantiene en su posición mediante un muelle para evitar que se escape el aire. Cuando esta aguja se presiona, se vence el muelle y permite la entrada (o salida) de aire.

De ahí que el obús, al verse sometido a la fuerza centrífuga del neumático al girar, pueda llegar a sufrir leves pérdidas de aire al vencer levemente la fuerza del muelle. Una de las principales funciones del tapón es hacer que esta pérdida sea todavía más lenta y gradual.

Pero el tapón, además de minimizar esas micropérdidas de aire, tiene otra función crucial: evitar que la suciedad se incruste en la válvula y con alguna piedrecita o algo similar se pueda ejercer una presión sobre el obús que permita la salida de aire.

La pérdida de presión será continua y puede que bastante rápida, con el consiguiente peligro para los ocupantes del vehículo.

Aunque muchos usuarios creen que los tapones de metal son mejores, no es así. Sí es cierto que estéticamente resultan mucho más vistosos. Pero cuando no se comprueba la presión de los neumáticos en mucho tiempo, puede que este tipo de tapones se pegue a la válvula debido a que el metal se oxide por su baja calidad.

Además, si el coche tiene sistema de control de presión de los neumáticos, es mucho mejor poner los de plástico. Si el tapón metálico se queda pegado a la válvula, la sustitución de esta (más los sensores) puede suponer una factura muy alta.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.